¡Con los 5 Maestros Venceremos!

¡Con los 5 Maestros Venceremos!
¡Con los 5 Maestros Venceremos! Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao.
"Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos toda nuestra fuerza." Antonio Gramsci. Político, Pensador y Escritor Italiano (1891-1937). http://www.gramsci.org.ar/

martes, 17 de septiembre de 2019

Por una Izquierda con Ética. 17-9-2019.


Por una Izquierda con Ética. 17-9-2019.

Por: Samuel Prado Franco.
Licenciado en Humanidades con Especialización en Filosofía, Ética y Valores.
Especialista en Docencia Superior.
Magister en Ciencias Sociales con Énfasis en Sociología y Ciencia Política.
Estudiante del III Año Nocturno del Capítulo de Honor Sigma Lambda de la Licenciatura en Ciencia Política. 
Profesor e Investigador del Centro de Investigaciones Democráticas y Políticas CIDEP. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Universidad de Panamá.
De hace un tiempo para acá estoy analizando la situación de la izquierda panameña. En diversas reuniones y conversaciones se plantean el tema de la unidad como el problema central. Se puede afirmar que es uno de varios temas. Pienso que uno que poco o nada se aborda es el tema ético. Y cuando nos referimos a Ética no se trata de religión, sino de hábitos y costumbres practicadas con cierta regularidad. En primer lugar, los/as militantes (ahora llamados/as activistas), los cuadros y los/as dirigentes (ahora lideres/lideresas) deben encarnar los principios, valores e ideales de la nueva sociedad que se aspira a construir.

Si actuamos o nos comportamos con los mismos valores de la vieja sociedad, pese a poder tener claridad política e ideológica, no seremos ejemplos para los demás. La práctica de la deshonestidad, la deslealtad, el oportunismo y la difamación se extienden en las organizaciones, grupos y movimientos, de tal forma que destruyen las mismas.

Definir, con la participación de los/as integrantes de las organizaciones, un código de ética o conducta y con el asesoramiento de filósofos/as, especialistas en Ética, Moral, Valores y Axiología, sería fundamental para tener un espacio sano, respetuoso y tolerante para todos/as.

Los valores, su tabla y su jerarquía deben expresar nuestra posición política e ideológica.  De lo contrario, continuaremos con conductas reprochables y no deseables. Honestidad, lealtad, humildad, solidaridad, puntualidad, respeto, cooperación y trabajo en equipo son valores altamente estimables para desarrollar un clima que permita una sana y colaborativa relación. Debe ser la ética, una de las tantas maneras de ser mejores personas más íntegras, más humanas y diferentes.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Comentarios a la Antología del Pensamiento Crítico Panameño Contemporáneo.


Comentarios a la Antología del Pensamiento Crítico Panameño Contemporáneo.

Presentación realizada el 29 de agosto de 2019, a las 10:00 am, en la Sala Rai, de la Biblioteca Simón Bolívar, de la Universidad de Panamá. Organizado por el Sistema de Bibliotecas de la Universidad de Panamá SIBIUP y el Centro de Estudios Latinoamericanos Dr. Justo Arosemena CELA.

Por: Samuel Prado Franco*

Iniciaré mis comentarios a esta antología con las palabras del filósofo, historiador y profesor universitario panameño, Dr. Ricaurte Soler Batista (1932-1994), en su último ensayo escrito en vida: Cuasimodo: Alba de la Utopía:
“Volver al pasado, conociéndolo, es una de las varias maneras racionales de enfrentar mejor los retos del futuro. Y también una de las mejores vías para armarnos frente a los mismos.”

Y es precisamente el ensayo Panamá, Nación y Oligarquía (1925 - 1975), del maestro Soler, el que inicia esta antología con una sección llamada: Cuestión Nacional. Rindiéndole así un homenaje con esta publicación colectiva sobre su pensamiento.

En estos tiempos que vivimos,  digitales y de redes sociales, si buscamos en la página web de la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero R. en su sección Biblioteca Digital Panameña encontraremos las dos más importantes colecciones del pensamiento panameño. Por un lado, La Biblioteca de la Nacionalidad, edición conmemorativa de la transferencia del Canal de Panamá, compuesta por 32 tomos publicados por la Autoridad del Canal en 1999. Y la Biblioteca de la Cultura Panameña, compuesta por 16 tomos publicados por la Universidad de Panamá entre 1981 y el 2001, al cuidado del Dr. Alfredo Figueroa Navarro. Son estas dos colecciones, los antecedentes históricos a esta antología.

La publicación de esta Antología, viene a llenar un espacio en cuanto a la divulgación y promoción del pensamiento crítico panameño. Pensamiento que tiene por característica no solo el cuestionamiento, sino la búsqueda de la transformación política, económica, social y cultural. Igualmente esta publicación es una sumatoria de los más importantes intelectuales orgánicos del siglo XX panameño y que tienen como antecedente histórico al Dr. Justo Arosemena, teórico de la nacionalidad del siglo XIX y del cual conmemoramos otro natalicio, el 9 de agosto pasado.

Es preciso señalar que el pensamiento crítico panameño está vertebrado por los temas del Canal, el transitismo, el nacionalismo, la identidad y la soberanía nacional, las luchas sociales y populares; plasmados por sus autores/as, en artículos, ensayos y escritos. Las luchas sindicales, gremiales, estudiantiles, juveniles, profesionales, campesinas, indígenas, afrodescendientes y de mujeres, nos muestran el arribo de un sujeto con identidad de clase que disputará a la oligarquía y la burguesía un espacio político, no exento de alianzas, contradicciones, disputas y rupturas.

Período de disensos, consensos y de una lucha generacional por la recuperación del Canal, la integridad territorial y la soberanía nacional marcan gran parte de este Siglo XX panameño. Ahí está la intelectualidad y la academia panameña, teorizando, reflexionando y pensando; Panamá se debatía y luchaba entre ser colonia norteamericana o una república independiente, lo que determinaría el uso, manejo y control de su recurso estratégico más importante: el Canal de Panamá.

El papel protagónico lo jugó el movimiento estudiantil y juvenil organizado en la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP) en las luchas nacionalistas, sociales y populares, a partir de 1920. La fundación de la FEP en 1922 abrió un período de la organización del movimiento popular panameño.

Nótese en la antología la siguiente afirmación: “La juventud radicalizada pretendió reemplazar al proletariado como fuerza revolucionaria”. Al respecto,  cabe señalar que la columna vertebral de todo el movimiento social y popular panameño, desde el Incidente Pershing de 1920 en adelante, fue el movimiento estudiantil y juvenil. Gran cantidad de cuadros estudiantiles integrarían sindicatos, gremios y asociaciones;  inclusive el primer movimiento armado con un carácter guerrillero embrionario, llamado Movimiento de Acción Revolucionaria (MAR), integrado por jóvenes.

La conducción y orientación política más esclarecida fue producto de una pléyade de jóvenes dirigentes estudiantiles, que luego pasarían a ser maestros/as y profesores/as de colegios secundarios y universitarios (Entiéndase aquí que la única universidad del país era la Universidad de Panamá desde 1935 año de su fundación hasta 1965 que se funda la Universidad Santa María la Antigua USMA). Así se dio una correa de trasmisión en que las viejas generaciones de dirigentes estudiantiles compartieron sus conocimientos y experiencias a las nuevas generaciones, que se agitaban en las aulas.

Honrar honra: Esta antología no solo debe estar en bibliotecas o universidades, debe ser un libro de cabecera para los debates nacionales y sociales. Vivimos tiempos convulsos y críticos. La lucha ideológica es permanente. La nueva ola de la reacción y el status quo, viene llena de un populismo de extrema derecha, basado en el racismo, la xenofobia, el elitismo y el clasismo, en el odio al otro/a. Trump en EE.UU.; Bolsonaro en Brasil y el nuevo Primer Ministro Británico Boris Johnson, son los ejemplos más emblemáticos. En Panamá, Martinelli y su partido Cambio Democrático.

Pese a la nueva administración, del buen gobierno de Nito y el PRD,  y su supuesta renovada comunicación estatal, el peligro de la tecnocracia y la burocracia, y de no superar viejas y clásicas formas de gobernar, nos pueden llevar a lo mismo, al gatopardismo. He ahí la importancia fundamental de esta antología, conocer un pasado para cambiar el presente y visualizar un futuro distinto. Mientras estamos aquí, la Madre Tierra, la Pachamama, Abya Yala, arde en su corazón, el Amazonas; a trabajadores/as son explotados, a mujeres se les viola y mata, niños son abusados, ancianos/as son abandonados, inmigrantes son expulsados. Son situaciones dramáticas y vergonzosas que nos deben llamar no solo a la reflexión, sino la acción. El compromiso de los/as pensadores/as, unos más teóricos, otros más prácticos, de esta antología: una profunda, sesuda y critica reflexión, y una participación activa desde la academia, el movimiento social y popular, el partido político, desde el gobierno. Para la transformación de nuestro país.

Toca a esta y las nuevas generaciones de pensadores/as panameños/as críticos/as asumir el reto. Colegas jóvenes, hombres y mujeres, profesores/as e investigadores/as ya están asumiendo el reto de pensar críticamente, a través de libros, ensayos y artículos, congresos, seminarios y diplomados. Sería interesante continuar esta publicación, con una antología de pensadores/as jóvenes críticos/as panameños/as.

Esta antología es un tributo, un reconocimiento y una antorcha que ilumina nuestro caminar como país. Quiero terminar con un pensamiento del Dr. Octavio Méndez Pereira, del cual mañana 30 de agosto es su natalicio:
Lo he creído con fe inquebrantable, en las naciones débiles y pequeñas como la nuestra, sobre las cuales se ciernen los nubarrones del imperialismo, cultura general, ciencia e investigación significan, más que ninguna otra, autonomía, personalidad y libertad efectivas.”

*Panameño (1981). Profesor, Investigador, Escritor, Consultor y Asesor. Es Licenciado en Humanidades con Especialización en Filosofía, Ética y Valores por la Universidad de Panamá (2006). Postgrado en Docencia Superior por la Universidad de Panamá (2008). Magíster en Ciencias Sociales con Énfasis en Sociología y Ciencia Política por la Universidad Especializada de las Américas UDELAS (2010), becado por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación SENACYT, para dicha maestría. Estudiante del Capítulo de Honor Sigma Lambda del 3 Año Nocturno de la Licenciatura en Ciencia Política, en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá (2019). Actualmente se desempeña como Profesor e Investigador del Centro de Investigaciones Democráticas y Políticas CIDEP, de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, de la Universidad de Panamá. Ha sido expositor y participante en varios Congresos Nacionales y Regionales de Ciencias Políticas, Sociología, Filosofía y Educación. Ha colaborado con artículos, ensayos y poesías en varias revistas nacionales e internacionales y sitios de Internet. Contacto: samuelpradof@gmail.com

jueves, 1 de agosto de 2019

Palabras Dadas en el Conversatorio: Torrijismo, Decadencia o Vigencia.


Palabras Dadas en el Conversatorio: Torrijismo, Decadencia o Vigencia.*

Por: Samuel Prado Franco.
Licenciado en Humanidades con Especialización en Filosofía, Ética y Valores.
Especialista en Docencia Superior.
Magister en Ciencias Sociales con Énfasis en Sociología y Ciencia Política.
Estudiante del III Año Nocturno de la Licenciatura en Ciencia Política.
Profesor-Investigador y Sub-Director del Centro de Investigaciones Democráticas y Políticas CIDEP. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Universidad de Panamá.
Soy de la generación que nació después de la muerte del General Omar Torrijos Herrera. Mi interés por conocer de Torrijos comenzó por mi padre, quien si lo conoció. Ya de forma más académica he estudiado tanto el torrijismo y el panameñismo como doctrinas políticas y estilos de gobierno. En este conversatorio quiero plantear la siguiente tesis: El torrijismo y el anti-torrijismo deben ser superados. Este antagonismo no ayuda a la clarificación del debate de ideas necesario en nuestra sociedad y país. Ya que sin negar, con sus luces y sombras, el aporte del torrijismo, en especial a la lucha de liberación nacional contra el enclave colonial canalero, el torrijismo se agotó como proyecto de país.

Afirmo esto no solo desde la teoría, sino de los hechos. Privatizaciones, neoliberalismo y persecución contra el adversario han sido práctica habitual del régimen militar a partir del General Manuel Antonio Noriega y de los gobiernos post-invasión del Partido Revolucionario Democrático P.R.D. de Ernesto Pérez Balladares y Martin Torrijos Espino. Tampoco nos ayuda el anti-torrijismo desde la posición del civilismo o de algunos sectores de la izquierda. El civilismo que a través de algunos partidos expreso una negación absoluta de que hubo algo bueno hecho por el régimen militar. Estos absolutismos que no ayudan a conocer, profundizar, analizar y reflexionar este y ningún período histórico.

Reitero, Torrijos, parafraseando a Domingo Henrique Turner, en referencia al Doctor Belisario Porras Barahona, decía “hasta el sol tiene sus manchas.” Torrijos es innegable que jugó un papel en la historia nacional y regional. Fue uno de los políticos y militares panameños más reconocidos. Su figura transcendió fronteras y llevo el tema del canal a su internacionalización. El canal no sería un conflicto netamente panameño, para ser un tema de lucha regional, latinoamericana y mundial.

El torrijismo y anti-torrijismo, es un tema que divide a la izquierda. Lo vínculo con el peronismo y el anti-peronismo en Argentina. La superación de este y otros dilemas, si Torrijos fue bueno o malo, si fue santo o diablo, es reconocer que ante todo fue un ser humano, que jugo un papel en la historia nacional y fue una figura política. Para las nuevas generaciones, nacidas post-invasión que han sufrido y sufren un sistema o modelo educativo que invisibiliza y tergiversa gran cantidad de hechos históricos y de hitos y luchas de los movimientos sociales y populares, el período de 1968 a 1989, no lo asumen como propio o cercano.

La ruptura generacional no contribuye a este acercamiento. Por lo tanto, el rescate de la memoria histórica, sin pasionismos mitificadores, ni sectarismos estériles, ni dogmatismos esquematizantes, podrán no solo elevar y profundizar el debate, sino la construcción del nuevo y necesario proyecto de Estado-Nación que supere los graves y grandes problemas nacionales. Porras, Arias y Torrijos fueron seres humanos, con virtudes y defectos. Mitificarlos y santificarlos es obra de seguidores/as y fanáticos/as; juzgarlos y analizarlos, es producto de científicos/as sociales y de seres humanos con sentido común. Es tarea de esta generación asumir la conducción y dirección en la construcción del proyecto Estado-Nación.

*Palabras Dadas en el Conversatorio: Torrijismo, Decadencia o Vigencia, realizado el 31 de julio de 2019, en la Galería de Arte Manuel E. Amador, de la Universidad de Panamá.

jueves, 30 de mayo de 2019

Presentación de la Revista Tareas No. 161, Enero-Abril de 2019. Panamá y China, Retos y Oportunidades.


Con el Embajador de la República Popular de China Wei Qiang

Mesa Principal

Presentación de la Revista Tareas No. 161, Enero-Abril de 2019. Panamá y China, Retos y Oportunidades.

Por: Samuel Prado Franco.
Licenciado en Humanidades con Especialización en Filosofía, Ética y Valores.
Especialista en Docencia Superior.
Magister en Ciencias Sociales con Énfasis en Sociología y Ciencia Política.
Estudiante de III Año de la Licenciatura en Ciencia Política.
Profesor e Investigador del Centro de Investigaciones Democráticas y Políticas. Facultad de Derecho y Ciencias Políticas. Universidad de Panamá.
Contacto: samuelpradof@gmail.com

En primer lugar, doy gracias por la invitación a presentar este número 161 de la revista Tareas, una de las publicaciones junto a la revista cultural Lotería, de las más importantes en el área de las ciencias sociales, las humanidades y la cultura. Hay que recordar, sin lugar a dudas a su fundador el Maestro Ricaurte Soler, uno de los más relevantes intelectuales orgánicos del siglo XX panameño. Es para mí un honor presentar esta revista y más si se trata de las relaciones entre la República de Panamá y la República Popular de China.

El año pasado tuve la oportunidad de ser parte de la delegación panameña, la primera en asistir a la 4 edición del Programa Puente al Futuro: Plan de Formación de 1,000 Dirigentes Jóvenes China-América Latina y el Caribe organizado por la Federación de la Juventud China. Una cosa es conocer un país por los libros o los testimonios de otros/as viajeros/as e ir a conocerlos en persona. Es aquí donde entro en materia.

Para conocer China hay que conocer claro esta su pasado, pero y muy importante su presente. Y en su presente moderno a 3 personas que determinaron a través de su pensamiento y acción mucho de lo que es la actual China. El Presidente Mao Tse-Tung, el Dirigente Deng Xiao-Ping y el Presidente Xi Jinping y al actor político más importante del siglo XX y XXI en China, el Partido Comunista de China. Para estudiar China no cabe el simplismo, ni el criterio reduccionista. Para ser científico o cientista político-social hay que profundizar en realidades que nos invitan al desafío de la innovación y la superación de las posiciones cómodas.

Estudiar China de por si es un desafío no solo por lo distante geográficamente hablando, sino por una historia, civilización y cultura milenaria. Esa lucha de tradición y modernidad, occidentalismo y pragmatismo, capitalismo y socialismo con características propias, se debate un país que tiene no menos importantes problemas y retos en cuantos a las relaciones ciudad-campo, la pobreza, el salto tecnológico, las relaciones internacionales y el papel de China en el mundo y el cambio climático.

La revista en este número, nos presenta 3 artículos, de 3 académicos panameños, los cuales con distantes con distintas miradas, perspectivas y abordajes nos invitan al análisis y reflexión. El economista, profesor y escritor Juan Jované en su artículo: China y el Socialismo aborda una reflexión sobre China desde la economía, valorando el modelo del socialismo con características chinas. Sobre esto se debate ampliamente si China es un país capitalista de Estado, donde la hegemonía política e ideológica la mantiene el Partido Comunista de China o si China mantiene una economía mixta, donde existen tanto formas económicas capitalistas y socialistas con un estricto control político, económico y social del Estado. Lo cierto es, que a partir del 1 de octubre de 1949 con la fundación de la República Popular de China, por el Presidente Mao, el gran timonel, se vivieron diversos momentos desde la colectivización, las comunas campesinas, la industrialización hasta el inicio del período de reforma y apertura que cumple 40 años (1979-2019) con el Dirigente Deng Xiao-Ping, el pequeño timonel, donde se liberaliza la economía y se abre el mercado chino a tecnología y capitales extranjeros.

El artículo del diplomático, profesor y escritor Julio Yao: China, El Canal de Panamá y la Geopolítica merecen el reconocer que China condena la agresión imperialista del 9, 10, 11 y 12 de enero de 1964 por parte de civiles y militares norteamericanos. Frente a esto debo señalar el error que incurren algunos analistas y académicos que ligeramente acusan a China de “imperialista”. Si hacemos una comparación con EE.UU., cuantas bases militares tiene China en el mundo, cuantos ejércitos o flotas navales desplegados o cuantas agresiones militares se le pueden contabilizar. Si bien es cierto, China como potencia juega un papel protagónico en el concierto de las naciones, en los BRICS y otros organismos internacionales, China no opera como potencia imperialista por sí, ni su política internacional refleja tal actitud.

Y en esto no hay que pecar de ingenuidad. El intento de instrumentalizar un discurso anti-chino, frente al tema de la sede de la embajada de China en Panamá fue el resultado de una mezcla de personas que bien intencionadas defendían una posición patriótica y nacionalista y otros/as que evidentemente tienen posiciones conservadoras, reaccionarias, retardatarias y de derechas. Solo para recordar que la sede de la embajada de EE.UU. en Panamá esta en Clayton.

El 3 artículo del gerente de prospectiva y vicepresidente de innovación de la Fundación Ciudad del Saber, Gabino Ayarza Sánchez nos invita a mirar a China y más allá de nuestro presente. Y esto es algo que sin dudas, de la forma de organizar y planificar de los chinos me impacto. Las luces largas con que gobierna, con que planifican. A diferencia de nuestro inmediatismo o esfuerzos pasajeros, China se impone construir el futuro en el presente. Su inmensa población de más de 1,300 millones de habitantes, administrar tan vasto espacio geográfico y todos los recursos energéticos y minerales, es por lo menos una proeza. Para comprender esto invito a la lectura del libro del Presidente Xi: La Administración y la Gobernanza en China, que pone en relieve la visión de un hombre de Estado, un estadista quien ha conducido la revitalización del pensamiento chino y del marxismo a través de congresos, seminarios y grupos de estudio, a los más altos niveles del Estado, el gobierno, el partido y el ejército.

Las relaciones históricas, políticas, económicas, sociales y culturales entre los pueblos de China y Panamá no se reducen a tratados o convenios internacionales. La iniciativa de la Franja y la Nueva Ruta de la Seda Marítima, es sin lugar el proceso de conexión terrestre y marítima a nivel del comercio mundial más ambicioso de estos últimos tiempos. La pregunta que cabe: Si China tiene definido lo que quiere para Panamá y Nuestra América, Panamá que busca o pretende en estas relaciones. El estudio, análisis y reflexión sobre China demanda un mayor y renovado esfuerzo de investigación, intercambio entre académicos/as e instituciones tanto chinas como panameñas, teniendo en cuenta lo que ya está desarrollando el Instituto Confucio.

El seminario organizado por el Departamento de Sociología, de la Facultad de Humanidades y esta publicación llena un vacío en cuanto al estudio de las relaciones entre Panamá y China. La construcción de un mundo multipolar, pacífico y respetuoso de la soberanía y autodeterminación de los pueblos y naciones es un norte deseable y necesario, en el cual el papel de China y Panamá será de importancia, no solo por un interés económico mutuo, sino como un punto de intercambio en todos los ámbitos y niveles. La paz y el cuidado de la casa común no es negociable en tiempos de guerra, ni de violencia.